Parada obligatoria antes de seguir rumbo a Vietnam.
Mientras esperamos la visa, nos tomamos dos días a ritmo lento.
Poco turismo y más contacto con el lugar. En ese camino descubrí algunas cosas de la historia reciente de Camboya:
Descubrí el genocidio de los Khmer Rouge entre 1975 y 1979.
Descubrí, una vez más, que no hace falta más que un grupo de delirantes para arrasar con una generación entera.
Descubrí que hoy el 30% de la población tiene menos de 15 años.
Descubrí que además de torturar y matar a dos millones de personas, también dejaron al país sin salud ni educación.
Descubrí que un solo responsable fue acusado, mientras que el resto sigue en libertad.
Descubrí que me recordó a la dictadura del '76.
Descubrí
que me sigo sorprendiendo e indignando con la facilidad con que algunas
personas pueden destrozarle la vida a millones, y torturar durante
horas, y matar a familias enteras sin remordimiento.
Después de un mes en Asia me empiezo a acostumbrar al cotidiano y me sorprendo menos.
Aproveché que la ciudad me daba recreo, para tomarme el tiempo de mirar a la gente y lo que me rodea. Y seguí descubriendo cosas...
Descubrí que acá los conductores de tuk-tuk son más humildes y no tan acosadores, que con una sonrisa tímida ofrecen llevarte y al primer "no, gracias" se van.
Descubrí que ya no me sorprendo al ver hombres sin piernas o brazos culpa de las minas antipersonales que quedaron tras la Guerra Civil camboyana de 1970.
Descubrí que no había visto gente mendigando en Asia hasta ahora.
Descubrí que los restaurantes de la calle son tan sucios porque no les importa tirar a la vereda la suciedad de las mesas.
Descubrí un chico vendiendo una bolsa entera de pajaritos vivos por US$ 1.
Descubrí el caótico tendido de cables de Phnom Phen.
Descubrí las peluquerías callejeras.
Descubrí que pueden entrar hasta cinco personas en una moto.
Descubrí que a cambio de una sonrisa me gano una foto.
cambodia tenia que ser nuestro punto de encuentro! cuando tendré vacaciones en agosto te sigueré en cualquier lugar del mundo!
ResponderEliminarque disfruten mes olives!
baci
Y dónde estás?! Hacete un huequito en Junio y vení a mi cumple!
EliminarEn tu relato, descubrí q la injusticia es mundial, y q tengo una amiga increíblemente grosa! Baci (como dice Ele)
ResponderEliminarExacto! Está en todos lados... gracias amiga!
EliminarLeyendo tus reflexiones me quedo quieta y siento tus palabras y pienso en todo lo que hemos hecho y continuamos haciendo, la arrogancia de nuestra raza, la omnipotencia, y como dice en algun cartoon no muy comico, que somos el animal mas destructivo en este planeta... Lo unico que se me ocurre y sera una boludez o no, pero me nace ser un poco mejor hoy, un poco mas cuidadosa, respetuosa, con mas compasion. gracias por la reflexion. besos a los dos arohanui.
ResponderEliminarGracias a vos por tu reflexión, me encantó.
EliminarNada boludez, apoyo la moción de tratar de ser mejor personas cada día.
Mery la foto del acero enroscado y oxidado vale por todo el relato. Mientras leía, tenía la sensación de ese acero anudado por el tiempo. La foto de arriba, qué es? Esas lineas blancas en la pared?
ResponderEliminarSon rayones en la pared, como un contador...
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