Pueblo costero, pueblo de kitesurfing, pueblo de rusos.
Esas podrían ser las tres características más representativas de Mui Né.
Llegamos con la idea de relajarnos unos días y hacer playa, porque viajar no son vacaciones señores. Cada día hay que pensar dónde dormir, dónde desayunar, almorzar y cenar, caminar todo el día, estar de humor para visitar museos, templos, edificios históricos, estar de humor para regatear y ser un buen turista... eso repetido día tras día, créase o no, es cansador.
Así que sí, vinimos queriendo arena, sol y nada más. Pero los cientos de kites en el agua dieron a entender que no era el lugar para eso, maldición.
La playa resultó no ser muy extensa. La mayor parte de la costa tiene acceso al mar por medio de rampas de hormigón, sin playa. Y la parte con arena recuerda a la costa argentina: agua clara y templada, y arena blanca.
Aunque el viento lo hace el lugar ideal para hacer kite o windsurfing. Yo me conformé con ver el atardecer en la playa (con el sol poniéndose a mis espaldas) y una cerveza en un coqueto resort mirando a un grupo de chicos jugar con pedazos de telgopor en el mar .
LA calle de Mui Né (de unos 10 kms de extensión) está plagada de estos resorts, uno al lado del otro, todos sobre el mar, todos con entrada privada a él.
Aunque el viento lo hace el lugar ideal para hacer kite o windsurfing. Yo me conformé con ver el atardecer en la playa (con el sol poniéndose a mis espaldas) y una cerveza en un coqueto resort mirando a un grupo de chicos jugar con pedazos de telgopor en el mar .
LA calle de Mui Né (de unos 10 kms de extensión) está plagada de estos resorts, uno al lado del otro, todos sobre el mar, todos con entrada privada a él.
Muchos fueron construidos por rusos, que hicieron de este lugar: su lugar de vacaciones. Tanto es así que hasta los carteles están escritos en vietnamí y en ruso (o solo en ruso). Incluso, aparentemente, hubo un proyecto para financiar un aeropuerto acá mismo. Así que se nota la concurrencia de esta bella gente por estos lares.
Si bien en Mui Né en sí, no hay mucho para hacer (si descartás el kitesurfing), las dunas vecinas atraen a unos cuántos turistas. A 5 kms las de arena roja y a unos 40, las de arena blanca. Nos ofrecieron ver el amanecer en estas últimas, y suponiendo que era un gran espectáculo, nos levantamos a las 4:30 y fuimos. Después de un rato de esperar, ya con el cielo totalmente claro, apareció el sol sin previo aviso muy lejos de la línea de horizonte por detrás de algunas nubes. Tremenda decepción. No logramos fascinarnos por estas dunas, parte por el amanecer, parte, sospecho, por las que vimos hacer dos meses en Nueva Zelanda.
Fue diferente en las rojas, pero no fue el arena lo que nos impresionó, si no la cantidad de gente reunida ahí. Vendedoras ambulantes de comida, que andan con todo el peso sobre el hombro: atan dos canastos a los extremos de un palo que llevan en em hombro tipo balanza; familias enteras haciendo pic-nic; un gran grupo de chicos rapados, excepto por un mechón de pelo en el medio de la cabeza (suponemos de un orfanato), remontando barriletes; chicos vendiendo tablas para deslizarse en las dunas; y algunos turistas. Cualquier otro día imagino que sería otro panorama, pero cuando nos enteramos que era domingo todo cobró sentido.
Lo más pintoresco de todas formas, es el pueblo pesquero. Donde el mar está plagado de barcos de madera pintados de colores, a los que se suman las barcas circulares típicas de acá, y las mujeres separando y empaquetando cangrejos en la playa.
Lamentamos no haber querido hacer tantos kms en moto y tener que depender del poco tiempo que nos daban... dónde está mi libertad?!
Esa
noche, nos dimos el gusto y probamos nuevos sabores de mar al lado del
mismísimo. Uno al lado del otro se agrupan los restaurantes al aire
libre vendiendo todo tipo de productos frescos. Delicia.
Que fotos maravillosas. Hace unos dias que no tenemos fotos de ustedes. Quiero verlos. Les mando un beso grande muy grande.
ResponderEliminarComo dijo Juan, hermosas fotos, cuanto color! Muy bello. "Cualquier otro día imagino que sería otro panorama, pero cuando nos enteramos que era domingo todo cobró sentido". Que lindo es a veces no saber qué día es, no? Abrazos amiga
ResponderEliminarMe intriga por qué suponen q esos nenes eran de un orfanato, es común? Esos pescados vinieron de la marea roja no? jaja (no te va a salvar de mis chistes malos)
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